infraestructura en bogota

Día por día, profesionales de diversas áreas tales como arquitectura, diseño y biología, entre otros, trabajan mancomunadamente para crear un desarrollo en las ciudades que incorpore a la naturaleza como su mejor aliada como respuesta a  un inevitable aumento de la superficie urbana en el mundo, que mejore la salud y el bienestar de los seres humanos al reducir la contaminación auditiva y atmosférica en el medio ambiente.

Por ello, debido a que las grandes ciudades son responsables del 70% de la emisión de gases de efecto invernadero, tecnologías como la infraestructura verde, que une a la vegetación y la arquitectura de forma natural por medio de techos verdes y jardines verticales, cumple una función significativa de adaptación y mitigación del cambio climático ya que aumentan el almacenamiento de carbono; convirtiéndose de esta manera   en una de las soluciones de la construcción sostenible que generan más beneficios ambientales a proyectos arquitectónicos.

Bogotá por su parte, ha sido una de las ciudades que ya ha comenzado a pensar en verde con la creación de estrategias y proyectos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Actualmente, la capital colombiana cuenta con aproximadamente 32.000 m2 de techos verdes y más de 1.100 m2 de jardines verticales implementados en universidades, centros comerciales, edificios empresariales y restaurantes.

Por ejemplo, luego de que en el año 2010 la Secretaría Distrital de Ambiente aplicara 1.400 m2 de techo verde en las terrazas de la nueva sede, este organismo vio la necesidad de que  todos los ciudadanos conocieran dichas tecnologías, por esta razón tres años más tarde, la Subdirección de Ecourbanismo y Gestión Ambiental Empresarial de la Secretaría, desarrolló una campaña llamada, “una piel natural para Bogotá”, la cual se concentraba en brindar información sobre sostenibilidad, techos verdes y jardines verticales en la capital.

Según la Secretaría, en su “Guía práctica: techos verdes y jardines verticales” publicada el año anterior, la retención de la lluvia, el aprovechamiento de residuos orgánicos, la absorción del ruido y la mitigación del efecto isla de calor, son algunos de los beneficios ambientales que ofrece la aplicación de la infraestructura vegetada en la ciudad.

No obstante, aunque la situación en Bogotá  es alentadora, algunos expertos en el tema afirman que la biodiversidad en las ciudades en el país está iniciando; en el artículo publicado en julio del año pasado por el diario El Espectador, titulado: “Biodiversidad urbana, ¿una contradicción necesaria?”, Patricia Bejarano, gerente de planificación y uso del suelo de Conservación Internacional,  señaló que  “Durante mucho tiempo en el país el tema de la biodiversidad y los beneficios que esta ofrece no se tuvieron en cuenta para la planeación urbana, sino cuando los problemas ambientales se hicieron más evidentes y en los escenarios mundiales el tema fue considerado relevante”.

 

Beneficios verdes

Si bien es cierto que la aplicación de esta infraestructura tiene poco tiempo en la ciudad, los beneficios ambientales aportados son amplios, por ejemplo uno de ellos es la reducción del efecto isla de calor, un fenómeno que consiste en el aumento de la temperatura en el centro urbano respecto a la periferia. Bogotá, tiene alrededor de  3 o 4 grados más de calor en las zonas donde hay mayor densidad urbana que a la redonda.

Otro beneficio que brindan los techos verdes y los jardines verticales, es el ahorro energético, ya que la consecuente reducción del consumo de energía se concentra a favor del medio ambiente. Un techo verde por su parte permite una reducción del 23% en el consumo de energía para calefacción y del 75% para el aire acondicionado.

Por otro lado, un techo verde es un sustancial refugio para los microorganismos en las zonas urbanas, ya que fomenta un estímulo biodiverso el cual contribuye al entorno de vida de pájaros e insectos.

Finalmente, uno de los beneficios más importantes por nombrar de esta infraestructura es la retención de agua lluvia, ya que debido al cambio climático  las lluvias son cada vez más fuertes en el mundo, los techos verdes y los jardines verticales reducen la sobrecarga del alcantarillado y por lo tanto previene  menos desbordamientos. Un estudio realizado, en el Departamento de Administración de Tierras, de la Universidad KuLeuven, en Bélgica en el año 2007, afirma que esta infraestructura dependiendo del grosor y tipo del sustrato, el método de drenaje y la vegetación utilizada, permite reducir la cantidad de agua que se vierte en el alcantarillado, entre un 70 y un 95% menos durante épocas de calor, acumulando dicha agua en las plantas y el sustrato, la cual se  devuelve a la atmósfera a través de la evaporación.

Por ello es momento de analizar cuántos beneficios está perdiendo nuestra ciudad, no dejemos a un lado la oportunidad de convertir a Bogotá, en una ciudad más verde.

 

Angélica Mosquera Pardo

Periodista